
En un mundo lleno de caos siempre buscamos obtener algo de control, siempre queremos decirnos que estamos al poder de nuestra vida y lo que nos sucede, es cuando creamos el destino y a Dios para decir que ellos no controlan nuestra vida. Intentamos mas tarde, ejercer posesión de las cosas, los recursos naturales y la gravedad. Hasta el punto de crear ecuaciones para detener el tiempo y gritar que no hay nada que nos supere; en un universo tan solitario no queremos sentirnos aislados, creamos formas de comunicación, música, teatro, televisión, arte. Y pretendernos también apoderarnos de todo y dejar limites impenetrables, creamos enigmas y hacemos flotar el misterio. Y entonces nos frustramos. Porque las cosas no salen como queremos, porque por más que intentemos algo las líneas se desvían, los polos se rechazan y nos sentimos perdidos, solitarios y torpes. ¿Que hacemos entonces? Nos deprimimos. ¿Y luego? Nos encerramos, negamos el problema y es cuando nos encontramos al borde una muerte segura.
¿Cuáles son las soluciones? Preguntamos. Buscar aquello en donde nos sentimos a gusto, bien sea saltando en paracaídas, escribiendo poesías y cuentos, o cantando. Para un artista plástico ¿que otra hay manera que liberarse pintando, haciendo un performance, creando un collage, un video, una instalación? Eligiendo materiales raros, conocidos, inventados, improvisados, fantaseados. Buscando los colores, fríos, cálidos, fuertes, sublimes, alegres, melancólicos, sensibles, ambiciosos, vengativos y otros que hayamos soñado.
¿Que sucede cuando con tantos materiales, tantas ideas, técnicas, maneras, no podemos encontrar una por la cual decidirnos? Entonces necesitamos pensar, aislarnos, cerrar los ojos, los oídos, los sentidos y estar en calma. Luego mirar al sol y comenzar a crear con lo que tenemos al alcance.
Ese es el reto. Para este proyecto final, elegí materiales básicos. Pintura y madera a posición de que el lienzo fue la segunda opción, la idea principal en sus inicios fue una pequeña espiral monocromática, donde se concibiera esa mezcla de sensaciones que solo se siente una vez en la vida. Cuando sientes odio, pasión, ira, felicidad, esperanza, depresión en una sola hora del día. Para los colores busqué como anteriormente se comentó colores vivos, fríos y cálidos. Azules para el poder, rojos para el peligro, blanco para la pureza, negro para la depresión, purpura para el equilibrio perdido y amarillo para la precaución ¿por que no otros colores? Responderé con una pregunta ¿por que no estos? Son tan indicados como otros para deformar una imagen.
Con respecto a la técnica, en la pintura encontramos formas y líneas. Podríamos decir que es la misma espiral deformada a tal punto de tener una explosión en todas sus letras.
El sentimiento al crearlo fue liberador, al dejar salir todo lo que no podía concebir de otras maneras sino a través de un desorden de líneas, de una deformación de la realidad, de plantear un escape a las presiones, al caos y al mismo desbarajuste y desconcierto con el que vivimos.
Muchos artistas han recorrido ya estos caminos, artistas como Piet Mondrian, Orlando Arias Morales, Paul Klee, Armando Barrios, Jackson Pollock y todos los grandes creadores del arte abstracto.
Puede que para un creador el aprendizaje del arte sea doloroso como es la vida misma, sin embargo lo principal es no dejarse vencer.
No importa que algo salga mal, que se fracase en una disciplina determinada del arte, lo esencial es aprender del golpe y convertir el dolor en arte.
Crear es vivir.
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